lunes, 20 de enero de 2020

DTP/106 La ciencia ignora enfermedades dentales de 3.500 millones de personas





Las caries, las enfermedades de las encías y el cáncer bucal afectan a más de 3.500 millones de personas en el mundo, pero han sido ignorados por la comunidad mundial de salud, según un estudio difundido el jueves.
Las enfermedades bucales no tratadas son la condición de salud más común en el mundo, según dos investigaciones y dos comentarios que serán publicados en la revista científica The Lancet el 20 de julio.
Los cánceres del labio y de cavidades orales están entre los 15 tipos de cáncer más comunes en el mundo, afirma la investigación en la que participó Cristin Kearns, profesora de la Escuela de odontología de la Universidad de California en San Francisco y del Instituto de Estudios de Políticas de Salud Philip R. Lee.
En Estados Unidos, el 27 % de los adultos presentan caries dentales que no han sido tratadas, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Los investigadores abogan por "cerrar la separación entre salud dental y salud general, educar y entrenar la fuerza laboral dental futura en prevención y en combatir las desigualdades en la salud oral, con políticas de acceso e inclusión".
En un comentario en relación con los estudios, Kearns señaló este jueves que muchas organizaciones de investigación dental "apenas están cayendo en cuenta" de que sus estudios no se han enfocado en el consumo de azúcar y su relación con la salud bucal.
"Las organizaciones de investigación dental han caído en cuenta recientemente que su actividad de investigación no se ha enfocado en los azúcares durante muchos años", agregó la investigadora, que trabajó conjuntamente con Lisa Bero, de la Universidad de Sydney (Australia).
Para Kearns, muy pocas personas "se dan cuenta de que estas organizaciones (de investigación) tienen relaciones con compañías globales de dulces, helados, bebidas azucaradas y refrigerios".
Así, empresas como Cloetta y Nordic, grandes productoras de confites, Unilever que entre sus productos comestibles incluye helados y bebidas azucaradas y Wrigley, líder de la producción de chicles y dulces, son miembros de la Organización Europea para la Investigación de las Caries (ORCA), señaló Kearns.
De igual forma, entre los miembros corporativos de la Asociación Internacional para la Investigación Dental (IADR) figuran Unilever al igual que Mondelez International (antes Kraft Foods), una de las más grandes empresas productoras de refrigerios.
Se necesita, por lo tanto, que las entidades de investigación muestren más claridad al informar sobre posibles conflictos de interés en la financiación de sus investigaciones, afirmaron las expertas.
Fuente: elPeriódico



DTP/ 105 Los colutorios no sustituyen al cepillado dental




  • Los enjuagues bucodentales solo deben usarse si los prescribe un dentista.

  • Los colutorios no deben usarse en solitario, sino como complemento a los dos cepillados diarios -como mínimo- con pasta dentífrica fluorada.





Madrid, 10 de enero de 2020. Ante los numerosos anuncios de colutorios que publican y emiten los medios de comunicación, el Consejo General de Dentistas de España, presidido por el Dr. Óscar Castro Reino, recuerda, una vez más, que el uso de estos productos debe reservarse para aquellos casos clínicos en los que el dentista lo estime necesario.
Es indudable que ciertos colutorios tienen efectos beneficiosos para la salud bucodental, como la reducción del riesgo de caries o la eliminación de placa bacteriana. Sin embargo, estos efectos positivos no deben eludir la imprescindible prescripción del dentista por las posibles consecuencias negativas que algunos de estos productos pueden suponer, por ejemplo, tinciones amarillentas en los dientes, alteraciones del gusto y, sobre todo, lo más importante, la posibilidad de enmascarar determinadas lesiones que pueden ser graves.
Asimismo, se insiste en que los colutorios siempre han de usarse como complemento o parte de un plan de prevención o terapéutico, nunca como sustituto del cepillado dental, que debe realizarse dos veces al día, como mínimo, con pasta dentífrica fluorada, acompañado del uso de seda dental o cepillos interdentales.
Por último, el Dr. Castro insiste en que para evitar que los ciudadanos utilicen cualquier producto sanitario sin indicación de un facultativo, es necesario que se apruebe una ley de publicidad sanitaria para que todos los mensajes publicitarios que lleguen a la población estén basados en la evidencia científica. Además, deberán incluir las advertencias y precauciones que sean necesarias para informar al paciente de los posibles efectos adversos o riesgos derivados de la actividad o producto sanitario anunciado.
Fuente: Consejo de Dentistas de España

domingo, 19 de enero de 2020

DTP/104Los padres transmiten el miedo al dentista a sus hijos



Cuando somos pequeños aprendemos a percibir el mundo a través de nuestros padres, y debido a ello acabamos por heredar sus fobias y miedos, pues todo lo que ellos temen es interpretado como un peligro potencial. Ahora, un estudio publicado en la revistaInternational Journal of Paediatric Dentistry ha demostrado estadísticamente que el miedo al dentista se transmite de padres a hijos. Por eso, si te entran sudores fríos cada vez que piensas en el sillón del odontólogo, probablemente no serás el único de tu familia en tener esa sensación.


Los investigadores, de la Universidad Carlos III de Madrid, analizaron a 183 niños de entre 7 y 12 años y a sus padres y encontraron que, como se esperaba, los niveles de miedo de progenitores e hijos están correlacionados. Además, el estudio explora los
 roles diferenciados de padres y madres en la transmisión del miedo. "Aunque los resultados deben tomarse con las debidas cautelas, los niños parecen atender fundamentalmente a las reacciones emocionales de sus padres para decidir si los eventos dentales son potencialmente estresantes", explica Lara Salcido a SINC. De esta forma, el padre puede mediar en la transmisión del miedo de la madre al hijo, ya que su reacción frente al dentista puede incrementar o reducir la ansiedad que experimenta el niño.
"De cara a la atención en la clínica odontológica, el trabajo con los padres es fundamental. Que los padres vengan tranquilos es tan interesante como procurar directamente que el niño se relaje", indica Salcido. "Por la vía del contagio emocional positivo en la familia se podría llegar a inducir en el niño el estado adecuado que facilite la atención dental".





































Los padres transmiten el miedo al dentista a sus hijos

Cuando somos pequeños aprendemos a percibir el mundo a través de nuestros padres, y debido a ello acabamos por heredar sus fobias y miedos, pues todo lo que ellos temen es interpretado como un peligro potencial. Ahora, un estudio publicado en la revistaInternational Journal of Paediatric Dentistry ha demostrado estadísticamente que el miedo al dentista se transmite de padres a hijos. Por eso, si te entran sudores fríos cada vez que piensas en el sillón del odontólogo, probablemente no serás el único de tu familia en tener esa sensación.

Los investigadores, de la Universidad Carlos III de Madrid, analizaron a 183 niños de entre 7 y 12 años y a sus padres y encontraron que, como se esperaba, los niveles de miedo de progenitores e hijos están correlacionados. Además, el estudio explora los
 roles diferenciados de padres y madres en la transmisión del miedo. "Aunque los resultados deben tomarse con las debidas cautelas, los niños parecen atender fundamentalmente a las reacciones emocionales de sus padres para decidir si los eventos dentales son potencialmente estresantes", explica Lara Salcido a SINC. De esta forma, el padre puede mediar en la transmisión del miedo de la madre al hijo, ya que su reacción frente al dentista puede incrementar o reducir la ansiedad que experimenta el niño.
"De cara a la atención en la clínica odontológica, el trabajo con los padres es fundamental. Que los padres vengan tranquilos es tan interesante como procurar directamente que el niño se relaje", indica Salcido. "Por la vía del contagio emocional positivo en la familia se podría llegar a inducir en el niño el estado adecuado que facilite la atención dental".Fuente: muy interesantehttps://www.muyinteresante.es/salud/articulo/los-padres-transmiten-el-miedo-al-dentista-a-sus-hijos





Los padres transmiten el miedo al dentista a sus hijos

Cuando somos pequeños aprendemos a percibir el mundo a través de nuestros padres, y debido a ello acabamos por heredar sus fobias y miedos, pues todo lo que ellos temen es interpretado como un peligro potencial. Ahora, un estudio publicado en la revistaInternational Journal of Paediatric Dentistry ha demostrado estadísticamente que el miedo al dentista se transmite de padres a hijos. Por eso, si te entran sudores fríos cada vez que piensas en el sillón del odontólogo, probablemente no serás el único de tu familia en tener esa sensación.

Los investigadores, de la Universidad Carlos III de Madrid, analizaron a 183 niños de entre 7 y 12 años y a sus padres y encontraron que, como se esperaba, los niveles de miedo de progenitores e hijos están correlacionados. Además, el estudio explora los
roles diferenciados de padres y madres en la transmisión del miedo. "Aunque los resultados deben tomarse con las debidas cautelas, los niños parecen atender fundamentalmente a las reacciones emocionales de sus padres para decidir si los eventos dentales son potencialmente estresantes", explica Lara Salcido a SINC. De esta forma, el padre puede mediar en la transmisión del miedo de la madre al hijo, ya que su reacción frente al dentista puede incrementar o reducir la ansiedad que experimenta el niño.
"De cara a la atención en la clínica odontológica, el trabajo con los padres es fundamental. Que los padres vengan tranquilos es tan interesante como procurar directamente que el niño se relaje", indica Salcido. "Por la vía del contagio emocional positivo en la familia se podría llegar a inducir en el niño el estado adecuado que facilite la atención dental".Fuente: muy interesantehttps://www.muyinteresante.es/salud/articulo/los-padres-transmiten-el-miedo-al-dentista-a-sus-hijos


viernes, 17 de enero de 2020

DTP/103 ¿Mal aliento? 10 razones y soluciones para tu halitosis (o la de alguien más)







¿Estás fallando con regularidad la “prueba del olor”, en la que a escondidas soplas entre tus manos para revisar tienes mal aliento?
(Pista: si puedes olerlo, entonces tu aliento es totalmente desagradable, ya que la mayoría de personas no suelen percibirlo por sí mismas, según dicen los odontólogos).
En caso de que el olor de tu boca califique como apestoso, debes saber que tú y el resto de personas que te rodean son víctimas de la halitosis, un aliento tan repulsivo que solo podría atraer a los buitres y las moscas.
Pero, tranquilo, no eres el único: hasta 80 millones de personas sufren de mal aliento crónico, según la Academia de Odontología General.
Además del impacto obvio en tu popularidad, la halitosis también puede ser un signo de enfermedades y ciertas condiciones de salud, algunas de las cuales son graves.
Entonces, mientras corres a conseguir una menta, podría ser útil saber las 10 razones principales por las que tu boca huele tan mal y qué hacer para remediarlo.
1. Te estás cepillando mal los dientes
Sí, la mala higiene bucal es una de las principales causas del mal aliento. Cuando la comida queda atrapada entre los dientes y debajo de las encías, las bacterias se dedican a descomponerla, lo que genera gases putrefactos que huelen como huevos podridos o incluso algo peor (sí, como popó).
Según los dentistas, una manera de saber si tienes mal aliento es usar hilo dental y después olerlo. Si percibes una sensación fétida, entonces sabrás definitivamente que tu soplo es tóxico.
La buena noticia es que puedes corregir fácilmente este tipo de halitosis al lavarte los dientes con pasta dental que tenga fluoruro dos veces al día y usar hilo dental con regularidad. Mientras te estés cepillando, no olvides pasar por tu lengua y mejillas: los estudios demuestran que cepillarlos puede reducir la carga de bacterias.
2. Comiste o bebiste algo oloroso
Café. Ajo. Pescado. Huevos. Cebolla. Comida picante. Los alimentos que ingerimos pueden causar fácilmente el mal aliento.
Muchos de los alimentos que contribuyen a una boca apestosa lo hacen por la liberación de sulfuros. El azufre, como sabes, huele a huevos podridos.
Una menta o un chicle podrían enmascarar la halitosis, pero ten cuidado: los olores de algo de que comiste pueden permanecer hasta que los alimentos son digeridos por tu sistema, incluso si te cepillaste después. Entonces, intenta contraatacar con otros alimentos como limón, perejil, manzanas o zanahorias que estimulan la producción de saliva, componente del que depende tu boca para eliminar las impurezas. ¡Tomar agua también ayuda! Mientras que el café, por el contrario, ralentiza la producción de saliva.
3. Comes muchos dulces
Antes de comerte ese próximo dulce, pastel o galleta presta atención. Es posible que llegues a escuchar el coro de felicidad de las bacterias que viven en tu boca. Para ellas, el azúcar es un súper alimento y sí que se dan un festín descomponiéndolo mientras te dejan un mal aliento de recuerdo.
Los odontólogos explican que los dulces adherentes como las gomitas y los caramelos son los peores. Entonces, si debes comer algo dulce, te sugieren chocolate puro. Tiene menos azúcar que muchos otros dulces y se disuelve más rápidamente en la boca.
4. Estás haciendo una dieta baja en carbohidratos
Comer mucha proteína y pocos carbohidratos lleva a que el cuerpo entre en estado de cetosis, es decir, cuando tu sistema comienza a quemar las células de grasa para obtener energía.
Este proceso crea desechos llamados cetonas. Y tener demasiadas no es algo bueno: tu metabolismo no tiene más remedio que convertirte en una apestosa casa andante, que excreta cetonas a través de la orina y el aliento. Es un olor de rancio, que muchos comparan con la fruta podrida.
La recomendación es tratar de beber agua extra para eliminar las cetonas de tu cuerpo. Si usa mentas para el aliento, caramelos o chicles, asegúrate de que no contengan azúcar.
Durante la noche, la producción de saliva disminuye. Esa es la razón por lo que muchas personas se despiertan con un sabor (y un olor) desagradable en la boca, incluso después de cepillarte y usar hilo dental juiciosamente.
Ahora, respirar por la boca o roncar, también la apnea del sueño, seca aún más la boca, lo que hace que tu aliento resulte más infame. Llamada xerostomía, tener la boca seca no solo es desagradable sino también potencialmente dañino. Puedes desarrollar dolor de garganta, ronquera, dificultad para hablar y tragar, problemas para usar dentaduras postizas e incluso un cambio en tu sentido del gusto.
La solución: al fondo de tu problema de respirar por la boca y resuélvelo con mucha agua y siguiendo una buena rutina de higiene dental tanto por la mañana como por la noche.
Por supuesto, los dentistas también sugieren chequeos regulares. No sientas timidez ni vergüenza. Si le cuentas a tu dentista sobre este problema, él o ella puede ayudarte a identificar la causa.
6. Las medicinas que tomas tienen parte de la culpa
Cientos de medicamentos de uso común pueden resecar tu boca, contribuyendo a un aliento repugnante. Algunos de los que más generan esta situación son las medicinas para tratar la ansiedad, la depresión, la hipertensión y el dolor y la tensión muscular.
Entonces, consulta la lista de efectos secundarios de tus medicamentos para comprobar si provocan resequedad en la boca, y después habla con tu médico sobre la posibilidad de cambiar a otra medicina que no disminuya la saliva.
7. Sufres de congestión nasal o alergias
¿Tienes infecciones crónicas de sinusitis? ¿Enfermedades respiratorias? A medida que tu nariz se congestiona, es más probable que respires por la boca, resecando los tejidos y reduciendo el flujo de saliva.
Además, si sufres tiene alergias, la lucha para detener el goteo constante de tus mocos con un antihistamínico también puede provocarte mal aliento. Muchos de los medicamentos recetados y de venta libre para combatir los resfriados, la gripa y las alergias secan más que solo la nariz.
Además, todo ese goteo nasal puede causar un mal olor al quedar atrapado en la parte posterior de la lengua, que es increíblemente difícil de alcanzar con un cepillo de dientes. Los odontólogos recomiendan raspar la parte posterior de la lengua con una herramienta especialmente diseñada y usar un enjuague bucal que contenga dióxido de cloro.
8. Fumas o masticas tabaco (u otras cosas)
Si eres es fumador, probablemente no tienes ni idea cómo el olor a tabaco se adhiere a tu ropa y pertenencias… y especialmente a tu aliento. Ingerir el humo caliente disminuye tus sentidos, y por lo tanto tu capacidad de oler y saborear.
Obviamente, el aire caliente también resecará la boca. La pérdida de saliva, combinada con el olor a tabaco, crea el infame “aliento de fumador”. De la misma manera, fumar o ingerir marihuana afecta tu boca al reducir la saliva.
¿Masticas tabaco? Es obvio que tus dientes se mancharán, tus encías sufrirán y tu aliento apestará.
¿La solución? Ya sabes.
9. Consumes alcohol
Sí, todavía estamos hablando de cosas que resecan la boca. Eso, amigos amantes del vino, cerveza, cocteles, incluye el alcohol. Por no mencionar que el vino contiene azúcar, como muchos de los mezcladores que vienen en los cocteles. ¿Si oyes los gritos de alegría de las bacterias en tu boca?
Contraataca con caramelos o chicles sin azúcar, ya que ambos estimulan la producción de saliva. No te olvides de beber agua (también es bueno para prevenir las resacas), cepillarte y usar hilo dental lo antes posible.
Pero aquí hay una ironía: muchos enjuagues bucales contienen alcohol. Así que si la halitosis no te deja en paz, habla con tu dentista sobre el uso de un enjuague bucal terapéutico diseñado para reducir la placa.
10. Tienes una condición médica que quizás no conoces
¿Sufres acidez estomacal, reflujo ácido o gastroesofágico? Vomitar un poco de comida o ácido en la boca puede crear mal aliento. No taches eso como simplemente grosero; el reflujo gastroesofágico no tratado puede convertirse fácilmente en una enfermedad grave, incluso en cáncer.
El mal aliento también puede ser un signo temprano de una enfermedad subyacente que tal vez no tiene síntomas externos.
Uno de los signos de la cetoacidosis diabética, una afección potencialmente mortal que afecta principalmente a las personas con diabetes tipo 1, es el aliento con olor a fruta. Ocurre porque las personas con poca o ninguna insulina no pueden procesar los ácidos cetónicos, lo que les permite acumular niveles tóxicos en la sangre.
El aliento de olor dulce en una persona con diabetes tipo 1 debe llevar una acción médica inmediata. En casos inusuales, las personas con diabetes tipo 2 también pueden desarrollar la enfermedad.
Quienes padecen insuficiencia renal crónica grave pueden tener un aliento parecido al amoníaco, que según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, también se puede describir como “similar a la orina o al pescado”.
Un signo de enfermedad hepática es el hedor hepático, un olor fuerte, dulce y mohoso en el aliento. Se produce porque un hígado enfermo no puede procesar completamente el limoneno, un químico que se encuentra en las cáscaras de los cítricos y en algunas plantas. Los científicos están tratando de desarrollar una prueba de aliento basada en el olor que pueda alertar a los médicos sobre la cirrosis hepática en etapa temprana para poder tratarla.





domingo, 12 de enero de 2020

DTP/102"Una Odontología digital exige al profesional salir de la zona de confort"


imagen de la Fuente redacción médica
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Como en otros ámbitos de la sanidad, la Odontología está viendo cambiar su forma de proceder gracias a la digitalización. La actualización de los profesionales, la obsolescencia de los equipos y los retos que todavía plantea esta transformación digital, son algunas de las cuestiones que preocupan a todos los miembros del sector. Para abordar todos estos asuntos, Redacción Médica ha reunido a cuartro expertos de diferentes áreas de la Odontología que han debatido sobre qué supone la 'Transformación de la práctica asistencial con la digitalización de los procedimientos'. En general, todos los ponentes se han mostrado de acuerdo en señalar que la digitalización conlleva ahorros de tiempo y económicos, aunque también acarrea una alta inversión y un gran coste personal de deshabituación y nuevo aprendizaje. 
¿Cómo ha evolucionado el diagnóstico odontológico en la era digital?¿Cuál es la situación actual?
Luis Molina, vocal de la Junta Directiva del Sector Dental de Fenin: En principio, la evolución es clara. Hemos pasado de no poder disponer de un paciente físico y trabajar con modelos de escayola o radiografías que permitían al profesional diagnosticar y posteriormente transmitir esa información a los laboratorios, a hacerlo con un paciente en 3D. Existen ya tecnologías que nos permiten hacer un escáner facial, hacer una radiología digital, un escaneado de la boca del paciente e incluso 'ver lo que no podemos ver, y comunicar a nuestro laboratorio, o a nuestro proveedor de servicios esta información. Ese es uno de los mayores avances porque una imagen vale más que mil palabras, y es más fácil comunicar con la cantidad de datos que podemos obtener a día de hoy.

Araceli Morales, secretaria de la Sociedad Española de Odontología Digital: El escenario ha cambiado absolutamente. Tenemos una gran ventaja, tanto en la comunicación con el laboratorio como en lo que a acelerar el diagnóstico por imagen se refiere. Ahora podemos explicar mucho mejor que con los modelos de escayola y la comunicación con los pacientes es mucho más fluida: ellos ven las cosas con más claridad y a nosotros nos permite también interaccionar y quizás conocer sus inquietudes de una manera más rápida. A veces podemos encontrarnos reticencias en algunos tratamientos, pero en general estas tecnologías digitales nos facilitan el trabajo.

Roberto Rosso, consultor de Marketing. Fundador y presidente de Key-Stone: Con respecto a los diagnósticos digitales, la revolución ha sido impresionante. Hace unos 15 años la Radiología cambió totalmente porque se solventaron dos problemas que tenían los dentistas: las dimensiones y el coste de las máquinas. Con la digitalización se empezó a hacer Radiología dentro de la clínica, y hoy por hoy más del 50 por ciento de las clínicas dentales españolas tienen un panorámico digital. Esto cambió también la relación con el paciente, su comodidad y la posibilidad de acceder al servicio inmediatamente, aparte de los aspectos médicos. Otra revolución ha llegado hace pocos años con la producción de dispositivos, lo que está modificando todo el flujo de la producción de la prótesis. Y es un cambio en el que todavía nos encontramos: un cambio que refiere dos mundos distintos, el del laboratorio protésico y el de las clínicas dentales.
Marta Bruna, secretaria del Departamento de Odontología y profesora del Máster en Ortodoncia Multidisciplinar Avanzada de la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo CEU: La situación ha cambiado notablemente. En el ámbito clínico, está claro, en aspectos como la relación con los pacientes y las mejoras biológicas (porque hay muchas situaciones en las que bajamos las dosis de las radiaciones, evitamos repeticiones…). Y en la docencia, desde las antiguas transparencias y dibujos que teníamos antes hasta ahora… Podemos a nuestros alumnos mostrar cráneos, cuerpos en 3D, e incluso que se puedan meter dentro de esos cuerpos y manipularlos.


¿Se puede cuantificar el ahorro de tiempo y recursos que supone la digitalización de procedimientos odontológicos?

Araceli Morales: Se reducen los tiempos de espera y la preparación. Cuando el paciente se marcha de la consulta, ya se tienen todos los datos,  'solo' hay que hacer el diagnóstico y valorar qué debe hacerse. Es cierto que, a veces, los programas exigen un tiempo de trabajo con el ordenador, pero cuanto más se invierte en tiempo de diagnóstico, mucho menos se emplea luego en el tratamiento en el buen sentido, en cuanto a que se producen menos molestias.


Luis Molina: Hasta ahora la Odontología es una rama que no estaba dominada por empresarios sino por personas que hacían una práctica sanitaria volcados en el paciente. Por lo tanto, no hay un estudio de costes sobre lo que vale una hora de sillón. Con el crecimiento de las grandes cadenas, que a día de hoy están manejadas por compañías de seguros y por empresas de crédito y caución, eso está cambiando. Han profesionalizado la cuestión de los costes y es indudable que la parte digital conlleva unos ahorros muy importantes. Muchos tratamientos reducen el número de visitas, por tanto, el tiempo del sillón, lo cual es una comodidad para el paciente, y económicamente es un ahorro para la clínica. Hay muchos procesos que se hacen de forma inmediata y una predictibilidad que evita tener que hacer determinadas pruebas. Por tanto, no es fácil cuantificar, y a día de hoy ni siquiera la industria sabe exactamente lo que suponen estos cambios. Pero sí que hay una aceptación por parte de todos: hay un ahorro en tiempos y a nivel económico. Luego hay que valorar la inversión y el retorno que tienen las clínicas. Pero indudablemente no solo hay mejora, sino que también se reducen los los procesos, y eso conlleva un ahorro directo.